Cinco razones por las que todos los niños deberían navegar.

Posiblemente no haya nada en el mundo que pueda englobar tantas lecciones de vida como la navegación.

Enseña trabajo en equipo, ingeniería, historia, paciencia, oceanografía, ecología todo de una vez. Es por ello que creemos firmemente que todos los niños deberían aprender a navegar y aquí están las principales razones. Siéntete libre de añadir las tuyas propias.

1.- Equilibrio. En este momento de la vida es realmente importante establecer un equilibrio entre el mundo natural y el tecnológico. Los mayores de 30 no lo consideran relevante aunque algunos  discuten sobre este asunto pero los nacidos en la era de la tecnología de verdad necesitan desconectar y navegar es la actividad perfecta para conseguirlo.

2.-Ética del trabajo. Vital! ordenar los chicos para que recojan las hojas del jardín, ordenen su cuarto, es  lo que de vez en cuando hay que hacer y llega a ser una lata para todos los implicados. Navegar es una fantástica forma de dar lecciones sobre el trabajo/recompensa de una manera espontánea ya que se establece una asociación entre organización y limpieza. Requiere de un duro trabajo físico pero es realmente gratificante ya que se ven los efectos de inmediato, algo que capta la atención de los niños.

3.-Vínculos afectivos. Inmersa en la comunicación electrónica las posibilidades de forjar vínculos afectivos entre los más jóvenes disminuye se ha convertido en un cliché real el que los niños estén siempre absortos con sus pantallas.

Cada túnel electrónico, es una oportunidad perdida de conectar con el espacio que le rodea. Este es otro ámbito en el que la navegación sale a su rescate no hay otro lugar en el que la conversación, la risa y el silencio compartido surjan tan fácilmente. Una familia trabajando unida para llevar un barco ciñendo sobre las olas. No hay nada más estimulante, fortalecedor, revitalizante.

2.- Aventura. Existe el tiempo para enseñar, tiempo para bromear, tiempo para conocerse mejor, tiempo para no gritar, eso lo estropea todo. Involucrar a los más pequeños del espíritu aventurero es sencillo. Las vacaciones están aseguradas pero también los transportarán hacia lo desconocido.

Cualquier niño que haya navegado hacia el horizonte se ha preguntado alguna vez, “¡¿y si continuamos que pasará?, ¿donde llegaremos?!. Navegar nos hace salir de nuestra rutina y nos traslada a lugares extraños y lejanos. Fuera del barco no podemos meternos estamos desprotegidos.

Hay naturaleza alrededor de nosotros que vive en sitios donde no podemos respirar es extraordinario pararte a pensar en ello y es un lugar donde el niño puede abrir su imaginación.

. 1.-Sistemas. Es algo maravilloso, sistemas, este mundo está lleno de sistemas, pero considerar uno tan solo magistralmente diseñado como una embarcación es inigualable.

Siglos de detección de errores han propiciado la construcción de las embarcaciones más modernas que se han convertido en ejemplo vivo de las increíbles innovaciones. Innovaciones aplicadas en un en un intrincado sistema que permite viajar gracias a la fuerza del viento.

Recordar este aspecto a los niños favorecerá su curiosidad los, alentará a buscar nuevos engranajes y alimentará su espíritu crítico.

¡Buena Proa!